Wall Street experimentó un cierre positivo el viernes, marcando la conclusión de una semana ligeramente al alza, con el S&P 500 liderando la tendencia alcista y alcanzando su tercera semana consecutiva de ganancias en medio de un robusto repunte en noviembre.
El S&P 500, índice de referencia amplio, registró un aumento del 0.1% el viernes, mientras que el Dow Jones Industrial Average apenas experimentó cambios y el Nasdaq Composite avanzó aproximadamente un 0.1%. Este desempeño positivo permitió que los principales promedios cerraran cada uno su tercera semana consecutiva de ganancias. Hasta el jueves, el S&P 500 y el Nasdaq habían aumentado más de un 2.3%, mientras que el Dow se encaminaba hacia una ganancia del 2%. Estas cifras representan la primera racha ganadora de tres semanas para el Dow y el S&P 500 desde julio, y la primera desde junio para el Nasdaq.
El impulso alcista de noviembre se atribuye a datos moderados de inflación en Estados Unidos, que brindaron esperanza a los inversores de que la postura firme de la Reserva Federal sobre la política de tasas y lo peor de la inflación podrían estar quedando atrás.
Durante noviembre, el S&P 500 experimentó un ascenso del 7.7%, el Dow Jones ganó un 5.8%, y el Nasdaq lideró con un impresionante aumento del 10%.
El sector tecnológico fue el principal beneficiario de este repunte, experimentando una expansión múltiple sustancial. El analista de Barclays, Venu Krishna, señaló que el sector tecnológico en su conjunto cotiza ahora con una prima de casi el 25%, ubicándose en el percentil 95 de su rango de los últimos 10 años.
En el ámbito energético, los precios del petróleo experimentaron una recuperación el viernes después de una liquidación que llevó al crudo estadounidense a un mercado bajista a principios de semana. El West Texas Intermediate para diciembre subió un 4.10%, cerrando en 75.89 dólares el barril, mientras que el Brent para enero avanzó un 4.12%, cerrando en 80.61 dólares el barril.
A pesar de estas ganancias, la semana también estuvo marcada por la desaceleración en algunos sectores. Actualizaciones minoristas sombrías, como el pronóstico de ventas navideñas de Gap, se sumaron a las señales de una economía en desaceleración. Además, la decisión de Alibaba de abandonar la escisión de su unidad de nube, debido a restricciones en los chips de Washington, subrayó las tensiones entre Estados Unidos y China.
Wall Street celebraba su tercera semana consecutiva de ganancias, donde la atención se centraba en las señales de una economía en desaceleración, las dinámicas del mercado tecnológico y las complejas relaciones comerciales internacionales.
