El mercado del cacao está experimentando una escalada sin precedentes, con los precios superando los US$9.000 la tonelada por primera vez, y los analistas advierten que podría no haber alivio a la vista. Esta alza en los precios está siendo impulsada por una serie de factores, incluyendo malas cosechas, enfermedades de los cultivos y una creciente escasez de oferta en los principales países productores de África Occidental.
Durante este mes, los futuros del cacao han aumentado en un impresionante 50%, duplicando con creces los niveles del año pasado. Este repunte ha llevado los precios a niveles que anteriormente parecían impensables, superando incluso al metal industrial de referencia, el cobre. Como resultado, los productores de chocolate se enfrentan a un aumento en los costos de producción, lo que eventualmente se traducirá en precios más altos para los consumidores.
La situación se agrava con la próxima cosecha intermedia de África Occidental, donde se espera una disminución en la producción según el organismo regulador de Costa de Marfil, el principal productor de cacao. Además, las próximas normas de la Unión Europea destinadas a evitar la venta de productos que contribuyen a la deforestación podrían complicar aún más el suministro para los fabricantes de chocolate en el bloque.
Sin embargo, hay un rayo de esperanza en América Latina, donde se espera que la producción de cacao aumente en el próximo ciclo. Según la Organización Internacional del Cacao (ICCO), la producción en América alcanzó las 1’052.000 toneladas en la campaña 2022/23, y se proyecta un aumento del 5% en la temporada 2023/24, con países como Ecuador y Brasil contribuyendo significativamente a este crecimiento.
Ecuador y Brasil han estado expandiendo sus áreas de producción y mejorando la productividad, lo que les permite beneficiarse de los altos precios actuales del cacao. Se espera que Brasil, en particular, alcance la autosuficiencia en la producción de cacao para satisfacer la demanda interna para 2025, reduciendo así la necesidad de importaciones.
Además, países como Colombia, aunque son principalmente consumidores de cacao, están viendo un aumento en los precios internacionales como una oportunidad para sus productores. Aunque solo exportan el 25% de su producción, el precio pagado a los productores colombianos se ajusta en gran medida a la cotización en bolsa de Nueva York, lo que significa que las alzas en los precios internacionales benefician directamente a las familias productoras.
En conjunto, estos desarrollos apuntan a un cambio en el panorama mundial del cacao, con América Latina emergiendo como un actor importante en el mercado global. Con precios históricamente altos y una mayor producción en la región, se espera que países como Brasil y Ecuador ganen una mayor cuota del mercado mundial en los próximos años, lo que podría tener un impacto significativo en la economía global del chocolate.
Fuente: Bloombergenlinea.com