Las acciones de Tesla Inc. cerraron este lunes con una pérdida del 15,43%, cayendo a 222,15 dólares por acción. Esta es la peor jornada bursátil para la compañía desde septiembre de 2020, en medio de crecientes preocupaciones sobre su desempeño financiero y el impacto de la participación política de su CEO, Elon Musk.
Desde inicios de 2025, cuando Musk asumió el cargo de asesor del presidente Donald Trump y la dirección del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), las acciones de Tesla han perdido un 41,4% de su valor. La compañía, que alcanzó una capitalización de mercado de 1,5 billones de dólares en diciembre pasado, ahora está valorada en poco más de 700.000 millones de dólares.
Factores que impactan a Tesla
Uno de los principales motivos de esta caída es la reducción de estimaciones de entrega de vehículos por parte de los analistas de Wall Street. La compañía ha experimentado una contracción en sus ventas en mercados clave, que Tesla atribuye a la transición hacia una nueva versión del Model Y. Sin embargo, algunos analistas consideran que los problemas van más allá y reflejan una demanda debilitada y una competencia creciente en el sector de los vehículos eléctricos.
Además, la creciente exposición política de Musk ha generado controversias y afectado la imagen de la marca. Su participación en la administración de Trump y sus declaraciones políticas han provocado protestas en distintos puntos de Norteamérica y Europa, así como llamados a boicotear la compañía en Canadá. Incluso, una petición parlamentaria para revocar su ciudadanía canadiense ha reunido más de 360.000 firmas.
Impacto en los mercados
El desplome de Tesla se reflejó en una jornada negativa para el mercado en general. Nvidia también cayó un 5,07%, mientras que Apple perdió un 4,08%. El índice Dow Jones cerró con una caída del 2,08%, mientras que el Nasdaq perdió un 4%.
Ante este panorama, bancos como UBS han rebajado el precio objetivo de las acciones de Tesla, argumentando que están sobrevaloradas. La compañía enfrenta ahora el desafío de recuperar la confianza del mercado y mantener su liderazgo en la industria de los vehículos eléctricos en un entorno cada vez más competitivo y politizado.