Los mercados estadounidenses cerraron la semana con un tono claramente positivo, impulsados por el repunte del sector tecnológico y las expectativas de una política monetaria más flexible por parte de la Reserva Federal.
El Nasdaq Composite subió 0,98% hasta los 21.450,02 puntos, marcando un nuevo récord de cierre y su segundo máximo histórico consecutivo. El S&P 500 avanzó 0,78% hasta 6.389,45, quedando a las puertas de un nuevo máximo, mientras que el Dow Jones Industrial Average sumó 206,97 puntos o 0,47% para cerrar en 44.175,61 unidades.
En el balance semanal, el Nasdaq acumuló un 3,9% de avance, el S&P 500 ganó 2,4% y el Dow un 1,4%.
Factores clave del repunte
Los inversores recibieron con optimismo la nominación de Stephen Miran, presidente del Consejo de Asesores Económicos, para integrar la Junta de Gobernadores de la Fed. Su perfil, percibido como favorable a una política menos restrictiva, reforzó las apuestas de que el banco central podría recortar las tasas de interés en septiembre, especialmente tras los recientes datos débiles del mercado laboral.
El contexto político y comercial también jugó un papel importante. A pesar de la entrada en vigor de nuevas tarifas arancelarias impuestas por el presidente Donald Trump, los mercados lograron sobreponerse. Las medidas incluyen gravámenes del 100% a semiconductores importados, aunque con exenciones para empresas que produzcan en EE.UU., lo que impulsó un fuerte rally de Apple, cuyas acciones subieron 13% en la semana.
Otros movimientos relevantes
- Oro: Los futuros del metal retrocedieron desde máximos históricos tras la aclaración de que las barras de 1 kg y 100 onzas no están exentas de aranceles a las importaciones suizas.
- Monster Beverage: La firma subió más de 8% en la sesión y acumula un avance del 16% en lo que va del año, apoyada por sólidos resultados y una perspectiva positiva de ventas.
- Peloton: Se disparó tras un aumento de recomendación por parte de Goldman Sachs, que ve más de 60% de potencial alcista.
Perspectivas para la próxima semana
Los inversores centrarán su atención en el informe de inflación que se publicará el martes y en el simposio de Jackson Hole a finales de agosto. Los datos podrían confirmar si la Fed tiene margen para un recorte de tasas en septiembre, escenario que el mercado ya descuenta en un 90%.
En medio de la volatilidad política y comercial, el comportamiento resiliente de los índices sugiere que, al menos por ahora, Wall Street mantiene la confianza en un aterrizaje suave de la economía estadounidense.